Ya tengo estantería, ya están muchas de mis cosas en ellas. Cada vez se parece menos mi cuarto a un basurero. También me he autoregalado una lampara de pie que son dos pero es una (sí, sí, como lo oyen) para cuando lea hasta las 3 de la mañana (como últimamente). O para cuando escriba cosas en mi cuaderno inspirada en mitad de la noche.

Y una cortina de baño con circulos de colores, y una vajilla gris oscura muy bonita, y cajitas de tela para bragas y calcetines, y unos cubiertos nuevos, y dos vasos de esos a lo bruto que me gustan a mí para el café frío de por las mañanas.

Y tengo el alma inquieta. Eso también.

Pero eso es gratis.