La Redondita
Ya he vuelto de la Redondita. Es realmente un gustazo. Allí hasta tirarse un pedo es bonito.
Atando una cuerda a un árbol, mi padre exclamaba "Ahora sí que la he cagado bien". Siempre fue muy autocrítico. Mi madre fue atacada y mordida por un tendedero y casi se deja la huella dactilar ahí. Mi padre con la fajita de la moto sobre los hombros se disponía a darle la extrema unción.
Mi madre tiene expresiones como "ahora vamos a darle un flete bueno entre las dos". Esto significa que te toca limpiar mano a mano lo que sea que vaya a recibir el susodicho flete. Y me ha descubierto una expresión nueva esta vez. El tendedero roto (el que le atacó) se caía con el viento. Ella dijo que había que "pontocarlo".
Mi padre no paraba de repetir que estaba harto del menú (no había nada de comer ni ganas de apañar nada y almorzamos morcón con picos el primer día). Hoy era (es) su aniversario de boda y lo hemos celebrado con unos tallarines con salchichas (como en mi infancia, en la que me gustaba que todo llevara salchichas...). Llevan 26 años casados y 30 en total juntos.
Creo que el balance de lo suyo es bueno, a pesar de que mi madre el otro día le diera a mi padre (que estaba dormido) coscorrones en la cabeza contra la pared. Pero eso es otra historia.

Me he tirado dos días tomando el sol y oyendo música y durmiendo en las hamacas de árbol a árbol (que gran invento ése). He hablado con mi madre de muchas cosas y me he reído mucho con mi padre. Estar allí es estupendo, se respira mejor y si por lo que sea te pones triste por lo menos puedes columpiarte en una hamaca mirando como el sol se va.
Estar con mis padres dos días tranquilos es una de las cosas que ahora mismo valoro y necesito más. Siento que estar con mi familia es algo que me llena más que antes si cabe.

8 ago 2006 | 06:11 PM
Cuando tus padres aceptan que ya no ejercen ningún control sobre tu existencia y lo único que pueden hacer es darte buenos (o malos) consejos se convierten en buenos padres. Cuando como hijo aceptas que tus padres siguen ejerciendo mucho control sobre tu existencia y dejas de rebelarte estúpidamente entonces te conviertes en un buen hijo. Es una comunión agradable que suele durar lo justo para dejar buen sabor de boca cada vez que sucede...
8 ago 2006 | 06:18 PM
Adoro a mis viejos...
9 ago 2006 | 11:37 AM
... y yo a los mios...