A veces tengo la necesidad de gritar por la ventana frases que ni siquiera sé componer. Soltar fuera millones de partículas que forman conceptos que ignoro. Arañarme la piel con los cristales resultantes y por fin, beberme el jugo de mis propias palabras inconexas.

A veces, no me entiendo, no me caigo bien pero no obstante, me doy cierto crédito. Al final hasta me hago gracia.

Quiero muchas cosas que no acierto a definir.

Soy yo. Sigo igual. Llueve sobre mojado.

Tralarí tralará.