Yo mi me conmigo
13
may
El otro día se me cayó sin querer el alma a los pies y la pisé, tropezando con ella. Luego la barrí para casa que es donde tiene que estar. Conmigo.
Me gusta mucho decir Estoy en casa. En casa. Mi casa. Mía.
Yo.
Y para qué añadir nada más.
Y sí, ese edificio tan castizo a punto de caerse es mi casa. Y me gusta tal y como está.

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