Señora con aspecto de desayunar gin tonics entra con una carpeta clasificadora de las que tenemos fuera en oferta. La carpeta es azul. Ella me pide una verde. Le digo que no tengo nada más que las que hay en la cesta. Se va tras comprar la azul.

Acto seguido, otra clienta me dice que el clon de Sara Montiel se ha llevado otra carpeta al salir de la tienda. Vamos, que como no tenía verde, se lleva dos azules, y una por la cara, porque ella lo vale.

Ya podría robar algo que no estuviera tan barato. Una cosa es ser miserable y otra es ser ridícula. Fantoche. Cretina. Taburete.

¿No os encanta la palabra taburete?

No he podido seguirla por miedo a que más señoras con ganas de irse a Cuba en busca del Dinio de turno me roben todas las ofertas de la tienda. Que son muchas, porque somos muy baratos (publicitarse es gratis).

Y encima iba vestida de leopardo. O de Lobezno. O algún animal que corre que se las pela.