Hoy me mudo por un par de días al hogar de Mario. Mario es un buen tipo. Créanlo o no. Lo que pasa es que sabe disimular.

Que nooooooooo... que es brooooooooma...

(ejem)

Llevo toda la tarde (desde las 17:00 que entré hoy) escuchando el Supernature de Goldfrapp. Este disco no me cansa. Puedo oírlo sin parar sin sentir ni padecer angustia vital.

Lo voy a quitar de una puta vez, ¡joder! ¡¡Ya está bien coño!! ¡¡¡Cállate perrrrrrra!!!

Hoy la caja está tristísima.

Y yo tengo que comprar tabaco.

Uno de mis pares de zapatos favoritos va soltando goma negra por el suelo. Es muy raro. Voy dejando rayones negros en el suelo, pero sólo cuando éste es de madera (en la tienda) o imitando a madera (la pegata horribilis que tiene el pisito de alquiler). Dejo rayas negras por donde quiera que piso.

Ese par de zapatos es plateado. Hala. Como las modernillas cibertontas voy caminando, y además dejando huella.

Y hoy he hecho muchos broches! Ahora de las formas abstractas y las flores me he pasado a los animalitos. Que ñoñería más gorda, pero qué gracia me hace. He hecho tres gatitos y un perro que se parece sospechosamente a Snoopy.

Igual es él. Luego le interrogo.