Pues sí, señores, aquí una que se va. A vivir aventuras. Como el año pasado con Nelson, el camaleón.

Le comentaba a mi compañero de fatigas (Óscar), antes de que se fuera de la tienda, que éste es mi primer verano limitado. Es decir, que hasta ahora mi verano empezaba en junio y terminaba en octubre... Ay, la eterna juventud, que pronto acaba! Debe ser que no es eterna ni de coña.

Alcachofazul me decía por teléfono que lo disfrutaré más, que es toda una experiencia... y me deseaba que lo pasara bien, dado que las cañas famosas las vamos a tener que dejar para la vuelta. Qué maja la alcachofa, oiga. Nunca pensé que diría eso. Aunque en la ¿madurez? incipiente que manejo desde hace unos años ya dejé de tenerle asco a las hortalizas y las verduras. Por cierto, ¿qué eres, alcachofa? Sea lo que sea, Alcachofff (alcachofa en ruso) me desea buenas vacaciones y yo le deseo lo mismo, y también que triunfe como Los Chichos es su nueva aventura laboral (cosa que no dudo que hará). Y que lo cuente en su brog, claro.

Total, que el domingo (me he desviado del tema) parto para Sevilla. Estaré un rato (que durará una semana aproximadamente) en casa de mis padres disfrutando de una buena cama, una buena mesa y muchas siestas.

Me dice un amigo que soy fotofantástica. Y yo le digo (aunque él no se entere) que es fantasticóptero. Es decir, un fantástico ser volador.

¿Qué estaba yo diciendo?

Ah, ya, mis vacaciones.

¡¡¡¡Yupiiiiiiii!!!!

Para el fin de semana estaré ya en mi rincón favorito, en mi lugar preferido para estar, oler, sentir, comer, dormir, fumar, beber, soñar, cantar, bailar, hablar. Y más cosas. Es decir, en Vejer. ¿Iré a la playa en busca de Hugo Silva? Seguramente no. Pero me da igual.

Ya vendrá él. Ya vendrá llorando. Suplicando clemencia.

¿Ein?

Ejem.

Que me voy a la playa, que me voy a mi Botica, que me voy con mis ausentes. Con mi familia que es lo más grande y luminoso que tengo.

Y quien quiera pasarse unos días, le haremos un hueco en nuestra casa-hotel.

Escribiré desde Sevilla. Para qué nos vamos a engañar.

Sed buenos.

O al menos regulares.

Lo peor de todo es que siendo éste un bonito (bueno, a mí me gusta) post de despedida, acabaré escribiendo más antes de irme.

O igual, después de (pre)decirlo, no tendrá lugar.

Una cosa es no tener lugar y otra muy distinta es estar fuera de lugar.

Tú lo sabes, yo lo sé, it's in the air.

Ah! Una recomendación veraniega. Hala.