Hay una bici en la acera de la papelería, justo delante de la puerta, apoyada en un poste; que con la luz de este día y las hojitas que desprende el viento de los árboles, sería una foto perfecta para mi Holga. Llevo toda la mañana mirándola.

Mira que son fotogénicas las bicicletas.

Y yo sin saber montar.