Y al final...
Una llamada que no esperaba me ha hecho reír con el volumen al máximo y me ha provocado ataques de ternura perdidos, pero que una vez encontrados, ya no tienen las consecuencias fatales que podían tener en situaciones anteriores. Es decir, que cuando va pasando tiempo, al fin y al cabo, queda lo que merece la pena. O no.
Vaya, que me ha dado un subidón de buen rollo, sin yo esperarme nada parecido. Y esto me supone un argumento a favor de eso que yo considero defecto en mí, pero que según se mire, es una virtud.
Y de repente, se dibuja ese extraño gesto en mi cara.
Es así de fácil conseguirlo. Poquita cosa.
Que le den por culo a la paloma.
:)

28 jul 2006 | 08:11 PM
Tu alegría se contagia... ahora yo también me siento más felilz :-D
28 jul 2006 | 08:20 PM
:)
31 jul 2006 | 10:19 AM
jajajaja XD ¡Que le den!!! jajaja