Llegan artículos nuevos y me pongo a darlos de alta en la base de datos. Todo va bien; portatodo piel gris (es decir, un estuche más soso que sus muertos), agenda escolar de kukuxumusu (malditos vascuences y sus nombres), marcalibros magnético Anne Geddes (esto es lo más cursi que he visto nunca, esos bebés metidos en macetas y disfrazados de conejitos, dios, qué horror, señor, por qué a mí...).

Pero aún no ha llegado lo peor.

Copio del albarán, literalmente:

F43045 HY CUADERNO CON OJOS HALLMARK

Y lo vuelvo a leer. Y sigue poniendo lo mismo. Y sigue inquietándome. Y busco en la caja con cuidado, no vaya a ser que también tengan dientes.

Y ahí están, veinte unidades de cuadernos con ojos.

Mirándome.

Algunos tienen más de dos ojos, incluso hasta cuatro pares de ojos.

Y todos esos ojos mirándome a mí.

Cuadernos con ojos.

Hay que joderse.