La bicicleta misteriosa sigue delante de la tienda. Ahora es cuando sin poderlo evitar me lanzo a imaginarme al dueño. Hoy cierro a las dos y no abro por la tarde, así que no sé si tendré la oportunidad de descubrirle. ¿Por qué será que doy por hecho que es un dueño masculino?

Me voy a armar de valor. Esta tarde tengo libre, así que he pensado ir a casa tranquilamente, comer algo tranquilamente, dormir siesta tranquilamente y luego (tranquilamente, claro) irme a la tienda Lomo, a dejar los cuatro carretes de mi Holga (de mi corazón) a revelar y a recoger mis fotos de la FishEye2 del día del Lomo Orgullo.

Pero sé a ciencia cierta que si voy a casa, como tranquilamente y duermo tranquilamente, luego no habrá tienda Lomo suficiente para motivarme a salir de casa. Puto calor. Así que voy a hacerlo al revés. Recapitulando:

Voy a comer fuera, voy a ir a por un regalo para Óscar (que ayer fue su cumple: ¡Felicidades!), voy a comprarme un par de sujetadores en las rebajas, voy a preguntar en el Corte Inglés cuánto valen las entradas del concierto de Muse de Octubre (yupiiiii!!!), voy a soportar pacientemente el calor y las multitudes y cuando abra la tienda Lomo voy a ir con toda la mala ostia acumulada después de dos horas y media de calor. A ladrarles un poco a ellos.

O puede que no haga nada de esto y simplemente me quede esperando al dueño de la bicicleta. Cuando llegue le explicaré la situación y él comprenderá que no tiene más remedio que llevarme en bici a donde yo le diga.

Tengo que coger aire para lo que sigue.... (aspiro con fuerza)....

¡¡¡Mmmmmmmmiiiiiiiiiiiiiiiiieeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrdddddddddaaaaaaaa!!!

La tienda lomo está cerrada por vacaciones, y ha cerrado justo HOY.

De acuerdo. Que no cunda el pánico.

Voy a cagarme en la madre que parió a Recristo bendito, trescientas millones de veces (porque mira que he tenido momentos para ir a por las putas fotos) y luego voy a volver al plan A.