Tenemos el horror de comunicarles que por causas evidentemente pares, esta tarde un nubarrón lomográfico de medio formato está descargando su furia sobre el ánimo de Miss Calamar. Y esa soy yo.
Que no panda el cúnico.
Mañana sabremos el resultado.
Mayormente soleado me informa la esquina del monitor, sin que nadie le pregunte.
Y unos cojones.

(*)Vendimia es una bonita palabra, esa es la razón por la que está en el título.