[Sobre la puñetera bicicleta sin dueño de la que ya estáis hartos de leer]
La bicicleta guapa se ha mudado a la esquina, donde ya no puedo admirarla. Allí parece haber encontrado una amiga, una BH roja de manillares altos, con un timbre en forma de mariquita. Se parece a la que me intentó enseñar a montar cuando era pequeña. Pero soy muy cabezota y le dije no, no, y mil veces no. Las dos bicicletas parecen dos hermanas que se protegen entre sí. Les he hecho una foto pero han salido con los ojos cerrados.
[Sobre el hecho de que me queden cuatro capítulos para terminar la quinta temporada de 24]
Anoche decidí en secreto que de mayor quiero ser Chloe O’Brian. Un día de estos me pongo a trabajar en ello. Seriamente.
[Sobre La Historia Del Pajarillo Incandescente Que Pió Demasiado Cerca Del Abedul Entristecido. O lo que es lo mismo: mi historia con una pasajera china en el autobús]
Esta mañana, en el autobús gratuito de mi corazón he tenido una experiencia mística. Había una china joven, guapa, etérea y de rostro porcelánico (palabra mía) sentada cerca mía. La observé intentando que no se diera cuenta pero comprendí que se trataba de una entrenadísima samurai con un don natural para milalte sin milal y otras disciplinas igual de complejas.
Se movía grácilmente casi sin posar los pies en el suelo, como en esas películas en las que todos estáis pensando. Casi juraría que la vi mecerse en los árboles antes de llegar a la parada. Como una pequeña y al mismo tiempo imponente ardilla mágica. Una ardilla china, claro.
Se levantó para bajarse en la parada anterior a la mía. Me rozó sutilmente y sentí un escalofrío recorriéndome la espalda. Me pareció notar que transportaba una katana plegable en el minibolso. Creo que estaba de misión secreta.
El autobús hizo un movimiento brusco para detenerse en un semáforo y la china samurai de los cojones apoyó TODO SU BENDITO PESO en mi pie.
Ya no parecía tan etérea, grácil o mágica.
Y yo llevaba sandalias, claro.
Porque con este calor, cualquiera se cubre los pies.

3 ago 2006 | 12:46 PM
Esa es la gran virtud del rojibus, cuando estás en experiencia cuasiorgásmica , el capullo frena en seco y algo o alguien o algún pie te corta el rollo....
Me encantan las patatas revolconas ;-)))
3 ago 2006 | 12:58 PM
De "Tigre y dragón" a "La salchicha peleona" en décimas de segundo.
3 ago 2006 | 12:59 PM
Yo es que no sé muy bien que son, pero me hizo gracia el nombre. De todas formas, es relativamente fácil de adivinar cómo van. Digo yo.
3 ago 2006 | 01:01 PM
Exactamente, al, lo has captado y sintetizado con las palabras exactas y perfectas.
Gracias!
3 ago 2006 | 01:28 PM
Espero que todos aquellos que me admirais no intenteis hacer las cosas que yo hago en casa. Sí, es cierto que en 24 horas me lo curro un montón, hago de todo y todo bien, pero lo que nadie sabe es que luego estoy tres semanas sin currar, hecho una puta mierda. No soy capaz de amartillar un arma, ni interrogar al lechero ni torturar ni nada.
3 ago 2006 | 01:33 PM
Pero yo le quieroooooooooo.... (con voz de pito como en aquella escena de Friends, ya sabes)
3 ago 2006 | 03:12 PM
De nada. Creo que estas dos películas son como el ying y el yang pero si los circulitos del medio.
3 ago 2006 | 08:04 PM
Te he contado que nunca he visto un maldito capitulo completo de 24???
Voy a pasar por blockbuster este fin de semana a ver si alquilo la primera temporada.
4 ago 2006 | 10:41 AM
Estoy empezando a sospechar que este blog lo escriben varias personas. ¡Lo que no le sucede a varias generaciones de una misma familia, te pasa a ti en un mismo día! Me lo paso pipa leyendo las aventuras de miss calamá. ¡Me parto!
4 ago 2006 | 10:43 AM
Mierda, tengo que avisar a las otras!