Ahí hay una niña con vestido verde manzana y globo verde manzana en mano. Scratchea en el globo fascinada por las miradas de odio de todos los que la rodean. Se ríe a carcajadas. Yo no la odio. Me gusta el sonido que hace el globo cuando ella frota sus manitas. Suenan eñes, y pes, y erres; todas juntas.
Me voy a casa.
Anoche al acostarme me di cuenta de que siempre me llega el sueño haciendo cuentas.
Y hoy, último día de papelería.
Qué le vamos a hacer.
Estoy en stock.
Me sobro.