Me engañan diciendo que el nuevo mercado con su nuevo y flamante Mercadona abría sus puertas ayer. Oigo entre rumores de vecinos y obreros que se abre el miércoles que viene. Menuda estafada. Todas las ilusiones de esta semana las tenía volcadas es la inauguración.

Anoche me dijo Mario que había salido un nuevo disco de Robbie Williams. Me pareció raro no haber oído nada. Lo que realmente ha pasado es que ha salido el single perteneciente al disco nuevo, que saldrá el 23 de Octubre. Dice el señor Williams que es lo más experimental, electrónico y bailable que ha hecho hasta ahora. Y yo le digo (aunque él no me oiga), que cuando salga a la venta, seré la primera en bailarlo. Le tengo yo un cariño especial a este chico, qué le vamos a hacer.

Ingreso el piso por la mañana, y me muero de calor aunque hace fresquito tras tanta lluvia. Voy a mi ciber y esta cerrado, así que voy al otro; que es mucho más caro, no tiene aire acondicionado y cuyos teclados son tan duros que parezco una idiota aporreando teclas. Definitivamente quiero internet en casa. Me tendré que informar de la mejor oferta. Si alguien tiene alguna sugerencia, estaré encantada de oírla.

Para consolarme por no tener nuevo mercado, entro en el Día % Superdescuento y compro cuatro chorradas: papel higiénico compactado que cunde el doble (si no fuera porque yo uso la misma cantidad que cuando no es compactado), arreglos para ensalada oriental pestuza (porque me da el arrebato y vale menos de un euro), aceitunas negras (fundamental), berberechos (debilidad), unos paños de cocina que no sé si necesito (pero que nunca vienen mal), Actimel marca de la casa (es decir, caca de la vaca), y regaliz rojo.

Me encanta el regaliz rojo. Compro una bolsa de los que son rollitos de tira de regaliz. Y me voy a casa con una sonrisa en la cara. También compro algunos Rasca Y Gana, a pesar de que la última vez que no me tocó ni para comprar de nuevo, prometí dejarlo. Pero es que hoy estoy de buen humor. A saber por qué.

Ya es la segunda vez en el barrio que veo un gato custodiando un local. La primera vez fue cuando deje el currículum en una tienda de bebés (bueno no vendían bebés, así a simple vista), y hoy en una de electrodomésticos. Nos estamos volviendo holandeses y nadie se esta dando cuenta. Siguiente paso: legalización de la marihuana. Me apunto.

Y estos últimos días estoy pensando seriamente en decidirme a dejar de fumar (cuantos verbos en una sola frase). Pero de momento, solo es un pensamiento. No quiero hacerlo sin tener todo el valor y la fuerza (Luke, yo soy tu padre), porque esta vez quiero hacerlo para siempre. Así que de momento, solo lo pienso, y apoyo desde aquí a quien sí se atreve. Lo que no creo es que me vuelva a leer el librito de marras sobre dejar de fumar. Me sirvió la primera vez (aunque volví a caer, eso es bastante contradictorio) pero es muy coñazo y ya sé de qué va.

Los peruanos de al lado han vuelto a recibir una visita de la policía en casa. Como buena vecina, escucho lo que dicen pegando mi oreja a la puerta, recién levantada (la oreja y la dueña de la misma). Los policías le dan consejos a la peruana (madre y esposa) para adaptarse a las costumbres españolas, “sin armar jaleo, señora”. Tras hablar un rato, me parece oír que la familia se va en diciembre. Lo siento por ellos, pero para mí es una buena noticia. Así no tendré a nadie que decida por mí a qué hora me despierto y con qué música infernal empiezo el día. Aunque desde hace un tiempo estaban un poco más tranquilos. De todas formas nunca he llegado a pronunciarme al respecto, no soy yo muy aficionada a gritar a los vecinos. Y por lo que parece, ya no hará falta a partir de diciembre.

Dios mío, estoy comiendo rollitos de regaliz a una velocidad trepidante. Casi puedo oír una música de fondo como de película de acción (trepidante, claro).

Hoy voy a dejar el ordenador todo el día pendiente, por si tengo algo que añadir. Por la tarde me acercaré al ciber de nuevo, a colgarlo todo (soy adicta al blog, según parece).

Y sólo por haberlo dicho en voz alta, seguro que ya no añado nada más.

Audio: Mäximo Park – A Certain Trigger (disco al completo)
Modo: Tendiendo las ideas tras la lluvia, por supuesto.
Pregunta: ¿Salgo esta noche?
Respuesta: Oh Yeah