Impresiones por adelantado
Llegada a la ciudad con los tiempos revueltos (tanto meteorológicos como esos relacionados con las horas y los minutos). Al final tuvimos que coger el tren de las 7.10 a.m. Creo que eso fue lo que nos trastocó el ánimo a las dos.
Tarde-noche agridulce; Córdoba me resultó una mezcla entre Sevilla y Cáceres y eso me llenó de melancolía tonta, de la que quiero borrar.
Me teñí el pelo de negro finalmente. Me gusta. No me ha dado la fuerza que esperaba, pero al menos me divierte. Bueno, no esperaba milagros pero pensé que un cambio así me daría un empujoncito para mirar hacia delante y sacar ganas. Menuda estupidez. Finalmente no me proporcionó pasión por la vida y ganas de comerme el mundo, pero oye, estoy guapa. Es la verdad.
Ayer tanto Rosa como yo tuvimos un día nublaillo, pero luego se nos pasó y pudimos disfrutar de la noche. Estuvimos con su amiga Rocío, que me da muy buen rollo desde que la conocí en Madrid.
Hoy, tarde de paseo y noche de música en directo. No le pido más a la vida.
Voy a cantar, gritar, bailar y saltar durante horas. Remedio infalible para cualquier día gris o cualquier nube tonta.
Ole.

25 sep 2006 | 10:28 AM
Y olé !!
Hay que ver ese pelo teñido, hay que verlo...
25 sep 2006 | 12:40 PM
vaya con la nubecita...