Un sombrero tirolés
Hoy comemos en casa de la madre de Candela, anteriormente conocida como Olga, la hermana de Mario. Pero al final ellos no van a estar, así que es una invitación a comer un poco extraña. Después de comer iré a ver si me contratan en una tienda que me han chivado que anda escasa de personal, por esa zona.
Luego volveré a casa, quedaré con mi hermano para darle videobooks y dosis de buen rollo envueltas en plástico transparente (el buen rollo hay que compartirlo, siempre). Quizás me ponga a confeccionar el cacharro de figuritas de fieltro que quiero regalarle a Candela. Quizás me de un paseo muy largo, hasta que me canse de andar. Quizás me compre una sábana bajera.
Y también puede que no haga nada de lo anterior.
Hoy estoy indeterminada.
Hoy nada de nada.
Empanada.

Escribe un comentario