Érase una vez un pingüino residente en Madrid (concretamente en mi habitación), que aunque no soportaba bien el calor, se hizo un hueco en la gran ciudad. Vive con otro pingüino de peluche y con un par de osos. Su vecino es un gusanito con pelos azules que asegura que salió en una película con David Bowie.

Érase una vez un pingüino de fieltro que nació (así, de repente) una tarde de domingo. Ahora sólo necesita un nombre. Se aceptan sugerencias.

:)