Por una vez (bueno, alguna vez más lo habré hecho) voy a colgar fotos que no he hecho yo. Vale, ahora que lo pienso, lo he hecho muchas veces, pero ya me entendéis. No pienso cambiar el título del post. Ea.

Mariona, la novia fiel de mi muy mejor amigo Edu, visitó Vejer y sacó fotos en mi bar. En el que paso la mayor parte del tiempo cuando estoy allí. Sin saberlo, se hizo una foto con Josip, mi croata favorito (aunque es mi único croata, si te fijas), entre otros personajes del lugar. La he llamado y me ha dado permiso para publicarla. También me ha contado que Josip apareció en la foto sin haber hablado antes con él ni medio segundo. Muy típico. Y yo le echo de menos, una barbaridad.

Me mandó otra foto de mi pueblito, desde una perspectiva que yo he repetido miles de veces, porque la ventana de la que fue mi habitación daba justo a esa parte... Casi se me saltan las lágrimas de la emoción. Y es que, por si no lo he dicho nunca, en Vejer hay que morí, hay que morí.

Estoy deseando tener días para volver. Aunque eso signifique desear con todas mis fuerzas quedarme para siempre.

Aichs!