Regalos
Anoche Mario y yo nos dimos regalos de Reyes. El muy cabrón acertó tanto que los míos (que yo pensaba que eran colosales) se quedaron muy por debajo. Pero siempre digo lo mismo, él dice que le han gustado mucho.
Me regaló un libro de Bukowski para completar mi colección, al que estoy deseando hincar el diente. También me regaló un cómic que yo no conocía de un personaje entrañable llamado Bone, que ya empecé a leer anoche (y llevo la mitad, y me encanta). Luego vino la parte textil, con sus más y sus menos en las tallas, pero todo elegido muy bien (a lo que no estamos demasiado acostumbrados, jeje). Es difícil para un tipo al que le gusta vestir de gris (por encima de todas las cosas) regalarle ropa a una tipa que siempre quiere colores. Me regaló (gracias a dios y al buen criterio) La Joven del Agua en dvd. Una de las mejores películas que he visto este año. Un cuento maravilloso para irte a dormir. Pero lo mejor no fue eso, lo mejor fue que me regaló el cuento de La Joven del Agua, en formato cuento valga la redundancia, con ilustraciones, increíblemente bonito. Yo ni siquiera sabía que existía. Ahora mi vida es mucho mejor. Me ha dicho que no lea el cuento hasta que vuelva a ver la película. Y yo soy muy obediente. Pero qué bonito es, por dios. Estoy enamorada de él (del cuento, de mi novio también) sin siquiera haberlo leído todavía.
Yo le regalé el pack de los Monty Python, del que vimos un rato del dvd dedicado a John Cleese, y nos echamos unas risas tirados en la cama. Le regalé un par de discos; uno de los Ramones (por mi/su afán completista y amor a la buena música), y el último de Muse (después de ir juntos al concierto, tenía que caer). Cayeron también unos calzoncillos del Capitán América, la mar de divertidos. Hay que darle al freak lo que es del freak, siempre. Y el regalo estrella acabó siendo, increíblemente, el par de zapatillas rellenas de borreguito (del tejido, no de ovejas propiamente dichas) que le di para estar en mi casa. Y que aquí siguen, porque es donde tienen que estar.
En un rato me voy a su casa, a la comida familiar de Reyes, donde habrá más regalos. Y veré de nuevo a Candelilla, a la que estoy pensando qué regalarle. Seguramente mi pingüino impertérrito o mi osito feliz vayan a su cuna. Me va a costar desprenderme de ellos, que ya son como la familia. Pero creo que merece la pena. Claro que sí.
Lo dicho.
Y lo que está por decir (venir).
pd: Finalmente el que se muda es el pingüino impertérrito, espero que haga buenas migas con la niña.

6 ene 2007 | 12:56 PM
¡Bien de cosas!
Si el amor fuese ponderable y directamente proporcional al número de regalos, que no tanto a su valor (por aquello de lo que importa es el detalle), tu novio te quiere mucho. Sin lugar a duda alguna. Enhorabuena a los dos y ya harás un recuento, un listado o una reseña con el total de los regalos recibidos.
Por cierto, muy bueno lo de los Ramones.
Un beso.
6 ene 2007 | 02:42 PM
Cierto que se siente delicioso cuando a uno le dan lo que uno quiere simplemente por que lo conocen como deben conocerlo?
FELIZ DIA DE REYES!
6 ene 2007 | 03:39 PM
Quiero ver esos gayumbos, quiero saber dónde los has comprado!!!
Los tienen en versión seda?!!!
Felices reyes, grandes regalos, para grandes personas!!! Os acercaréis a la quedada en madrid en febrero?
Fuerza y honor.
7 ene 2007 | 11:22 AM
Los gayumbos son de H&M, no los vi en seda, pero es que tú eres mu pijo, nicholas.
Besitos!
7 ene 2007 | 11:22 AM
Lo de la quedada, tú haz informes detallados y veremos qué pasa.
:P