Las buenas noticias de esta semana. Vacaciones, días libres imprevistos, gente que llega. Las buenas noticias (¡oh!) de la semana que viene. Sí, sí, sí… Veo la luz al final del camino. Pero es que no estaba oscuro ni hostias. Veo luz por todas partes, sin descansar un momento. Luz radiante, familiar y acogedora. Luz que me calienta los pies dentro de la cama.

En el autobús de vuelta, una conversación familiar que me influye lo justo, es decir; en esencia, nada. La pareja que se sienta a mi espalda se inventa palabras con cuenta atrás.

6… 4… 2… 1… ¡Tiempo!

El tiempo que tengo por delante para disfrutarlo todo.

Ole!