No tengo título
Llego bastante tarde. Medio quedo para algo tranquilo esta noche, así, de repente. En realidad debería venir a descansar pero no sé decir que no. Bueno sí sé, pero a veces me es imposible. Rosa viene a verme y a mangarme una olla. Está al llegar. Yo por supuesto se la dejo, faltaría más. Pero la voy a ver dos segundos, hoy tengo poco tiempo. Me sobrevuela una nubecita de caos, de las prisas, de que como mal, de que tiro media ensalada porque no me gusta, de que quiero repartir mi tiempo con demasiada gente y no doy abasto. Me viene. Ya está aquí, mierda. Una de esas hormigas exploradoras que tanto coraje me dan. La muy puta entra sigilosa observándolo todo y se irá sin que pueda detenerla para llamar al resto. Quiero comprarme unos pantalones. Quiero lavarme el pelo ahora pero no me da tiempo. Me duele el cuerpo. Quiero mi ipod. Cabrones. Me gustaría poder sentarme con Rosa a hablarle de miles de cosas. Eso ha rimado. Este fin de semana debería durar más. Los días deberían durar más. O hacer doblete. Sólo son las prisas, el cansancio. Se me cae la cara a pedazos, metafórica y literalmente. El estrés, dicen. Los nervios. La hiperactividad.
Escribir sin pensar.
Sin decir nada.
Otra vez.

16 ene 2007 | 05:10 PM
A mí me pican los ojos de leer mucho y dormir poco...
Ánimo, preciosa!!!
Fuerza y honor.
16 ene 2007 | 07:19 PM
Siempre creo que me sobra tiempo y al final siempre me falta. Me voy, que se me acaba el día y es como si casi no lo hubiese empezado