Porque llueve, sí. Y mi manta que está en el balcón se humedece un poco, pero la dejo donde está (no tengo alternativa mejor, hay ropa tendida por todas partes) y confío en su poder de autosecado inteligente. Y me duele horrores la espalda, pero actúo como si nada. Y tengo sueño, pero lo ignoro y me hago con varias dosis de cafeína.

Estoy contenta porque esta noche voy a percibir con todos los sentidos y en directo a una persona a la que tengo ganas de percibir.

Estoy cansada, llueve... y sonrío sin parar.

:)