Sólo sé que me aburro soberanamente en la tienda, que tengo sídrome de abstinencia de todas esas cosas que no puedo tener, que tengo que tener puesto el aire acondicionado y hace frío, que hoy no pasa ninguna difunta celebridad por aquí, que me compadezco de mí misma porque me da la gana, que me quejo de vicio, que el título de este post es algo que hay escrito por los armarios de la tienda pero que es extrapolable a casi todos los aspectos de mi vida, que estoy hasta los cojones de algunos temas, que me equivoqué comprando el champú el otro día pero ya es tarde y que jamás aprovecharé mi descuento del 50%.