Quería hacerme sufrir un poco, alargar estos días. Dilatar los momentos negros y feos. Pero ya ha venido. Esta mañana. La muy puta. Eso implica que los textos tristes y arrastrados de síndrome premenstrual ya no serán tales. O al menos, no habrá tanta tristeza supina. Aunque me gusta, a veces, escribir triste, escribir arrastrada, deshecha y tonta del culo.

Qué bonito ser mujer, o eso dicen.

:)