Egotrip callejero en Vejer

El (no)peinado es lo habitual. Para estar aquí tienes que creer en el desorden, en el noble arte de la improvisación y en la levedad de los peinados. Y de repente me veo la cara más gorda, pero es normal, si desde que bajé de Despeñaperros he estado zampando como una cerda. Yo me dejo ir, que para ensaladas, las del Mercadona, a la vuelta. Aquí se estila la tostada, la magdalena, los litros de cerveza y lo que nos echen.