Por fin, uno de los momentos estelares del día: encuentro esta bicicleta, en los pies de la calle donde mis padres tienen la nueva casita. La bici me guiña el manillar y yo le dedico un rato, cámara en mano, dedo en botón.
Luego viene un tipo repartiendo publicidad de un restaurante (que ya conozco y no mola demasiado, el restaurante, al tipo no le he visto antes), pero al contrario que en las grandes ciudades, donde los que hacen ese reparto de flyers (por llamarle de alguna manera a eso que recibo en mis manos) son jóvenes, estudiantes, y niñatillos; aquí lo hace un señor de unos 75 años, sin dientes, que tras darme el papelito me pide dinero para un carajillo.
Pero a lo que iba: la bicicleta en cuestión. Enamorada, yo, del cacharro.
Por lo marrón, el polvo, la cal, la piedra, la escalera, el adoquín, la paz y el amor a la hora de colocarla junto a la muralla que envuelve el casco antiguo de Vejer. Por todo eso, y por dejarme mirarla un rato, declaro a esta bicicleta, bicicleta del mes, del invierno, y de lo que haga falta.
He dicho.




2 mar 2007 | 06:44 PM
no es de un viejito.
no digo más.
/
2 mar 2007 | 06:55 PM
¿Es un acertijo?
2 mar 2007 | 09:05 PM
Amén.
3 mar 2007 | 04:09 PM
Niñaaa, esa bicicleta es de hombre, a no ser que quieras "escoñarte". :)
3 mar 2007 | 04:13 PM
Pues yo no veo el escalón por ningún lao!!!
Fuerza y honor.
3 mar 2007 | 04:51 PM
Una bicicleta aiii :(
4 mar 2007 | 10:59 AM
Lucas, tú lo has dicho.
Psikke, la verdad es que no pensaba montarla, pero gracias por la advertencia!
Nick, pues tienes razón, no puse al final la foto en la que se ve la escalera que sube a mi casa. En mi flickr lo puedes ver (pincha en alguna de las fotos)
40noches, pues sí, una bicicleta, ni más ni menos!
Besitos para ella, abrazotes para ellos.