Las obras del centro de Sevilla nos desvían, a mí y a todos los demás, a través de la casa de la moneda. Todos como borregos esquivando cagajones de caballo. Sevilla también tiene un olor especial. Me compro cuatro collares de bolitas de colores, a un euro cada uno, no lo puedo evitar. El puesto lo han montado una pareja de argentinos hippilongos, aprovechando que las hordas de sevillanos y extranjeros tienen sólo un camino para unir dos puntos.
No encajo aquí. La gente a mi alrededor no me cuadra pero, ¿acaso me cuadra la de Madrid? Quizás no se trate de encajar, pero por mucho que me gusta Sevilla, por mucho que me gusta Madrid, cuando recorro calles entre cientos de personas, no percibo mi hueco. Tampoco es que me importe demasiado. No me siento de Sevilla. Me siento de algunas calles, de algunas casas, de algunos barrios; pero sólo a ratos. ¿De dónde soy? Acto seguido pienso en que al día siguiente me voy a Vejer y se disipan todas mis dudas.
Mi abuela hace lentejas y croquetas, y ha comprado jamón serrano del bueno en El Reloj. Voy de tiendas con mi hermana, de nuevo, y como siempre pasa, ella arrasa con todo y yo me llevo un pantalón para jubilar otro que se me cae a pedazos. En casa se discute si sacrificar a mi perra, la vieja. Mi abuela se queja y se indigna con las iniciativas del alcalde. Verás tú cuando el granito que ha puesto en la Plaza del Pan empiece a arder en verano. Y los bancos antiguos de hierro de la Plaza Nueva ¿dónde están? Seguro que los tienen en sus chalets, los muy sinvergüenzas. Yo me río, pero ni siquiera he visto cómo ha quedado la Plaza del Pan. Con la de noches que he pasado yo allí, cerveceando. Cada vez que vuelvo Sevilla es otra cosa. Lo que sí me sigue llenando es la luz y el color que se recibe por aquí. Paseas y respiras lienzos y acuarelas.


5 mar 2007 | 01:37 PM
Eres como yo, una sevillana ciudadana del mundo *;)
Ejeje, yo soy como tu hermana, pero es que, con ropa a 2 y 3 euros, cómo no voy a arrasar con todo...?
Hasta cuándo estás por allí? La semana que viene seguramente vaya a Sevilla, y me gustaría también ver a Fran. No creo que tenga la suerte de coincidir contigo...
Bechitoz
5 mar 2007 | 03:22 PM
Pues yo soy como tú que lo que compro es para jubilar algo viejo...y mira que me cuesta. Me gusta lo familiar no lo nuevo.
Besos
Alberto
5 mar 2007 | 05:15 PM
Por aqui pasando a saludar y leyendo tus vejeroaventuras.
5 mar 2007 | 05:34 PM
Marilia, no estoy en Sevilla, estuve desde el sábado pasado hasta el miércoles, esto de las crónicas son rescates del cuaderno que llevo encima. Dale un besito a FRan de mi parte, aunque yo sçi que le vi allí, hace unos días. Besitos pa ti, guapa!
Alberto, a mí me gusta también lo nuevo, no creas... pero no encuentro nunca nada!! Besitos!
Lucas, hola! pero esto no era en Vejer, era en Sevilla, pero hola!
5 mar 2007 | 09:07 PM
Buffff, tengo que ponerme al día, llorar me pone tan flojo que hasta me he puesto malo.
Fuerza y honor.
5 mar 2007 | 09:49 PM
Ayyyyyy arriba ese ánimo my commander! Llora lo que tengas que llorar, pero palante, siempre palante.
Besitos, muchos muchos!
6 mar 2007 | 09:48 AM
respirar acuarelas.... eso engancha?
6 mar 2007 | 09:49 AM
Me estoy quitando
:P