En el coche me dedico a hacerles el tercer (cuarto y quinto) grado a mis padres, sobre todo lo que me voy a encontrar en Vejer.
Madre - Cecilia está embarazada.
Hija - ¡Hala! ¿Pero es buscado?
Madre - Yo creo que sí, claro.
Mi padre me niega con la cabeza por el retrovisor, como diciendo "tú hazme caso a mí", burlón como siempre.
Hija - ¿Y Pedrito?
Madre - Ha montado un estudio fotográfico.
Hija - Hala, qué bien, estará encantado.
Madre - Bueno, los proveedores le hacen boicot por no sé qué asunto, pero él está feliz.
Hija - ¿Y el otro Pedrito?
Madre - Pues ya no está en el bar, ahora a saber qué hace, acabó fatal, sabes que se divorció, vendieron la casa y todo eso.
Hija - Sí, sí.
Madre - Ahora el bar es también cibercafé.
Hija - Anda, mira tú.
Padre - Bueno, tienen tres ordenadores encima de las mesas, pero lo demás igual, siguen haciendo conciertos y eso.
Hija - Bueno y nosotros, ¿qué vamos a poner de tapa en El Cura?
Padre - Carne con tomate, albóndigas de Nena cuando se tercie, caracoles cuando sea tiempo que a tu madre le gustan, chachinas y quesos...
Madre - Ya iremos viendo.
Claro, ya iremos viendo. Cómo me apetece. A pesar de las voces tempranas y de un tembleque inesperado en mi lagrimal, no puedo estar más contenta de ir a dónde voy. Una vaca sale de entre la niebla y corre por la carretera. En la venta de Medina Sidonia el matrimonio que atiende no se estresa. Ya se notan los ritmos vitales de la tierra. Un cliente que para a desayunar grita "¡Una con aceite!" y la buena señora le mira a los ojos durante medio segundo y sentencia "Tranquiiiiilo". Llegando al pueblo me cuenta mi madre que en un viaje para allá con dos colchones sobre el coche, se cayó uno en mitad de la carretera y que no se dieron cuenta hasta que llegaron arriba. Me imagino a la vaca que antes corría entre la niebla, echándose una siestecita al sol, en el colchón abandonado.
Empezamos a subir la cuesta, y las curvas y ya llega, ya lo veo, todo blanquito, en lo alto, dándome la bienvenida, como siempre.
Allá que voy.

6 mar 2007 | 07:56 PM
Qué ricos los desayunos en los bares. Más mugrientos son, más ricas están las "tostás".
Un besito
6 mar 2007 | 08:21 PM
yo quiero tapa... ¿me das algo?
bicos
6 mar 2007 | 08:41 PM
Marilia, pues sí, las ventas de carretera, las mejores tostadas, y el café del de cagarte patas abajo.
Desco, te viene una con la caña!
:)
7 mar 2007 | 02:58 PM
Lo leo, y en mi mente lo veo, cuántas veces me quedarán por pasar cerca de tu casa?
Algún día me atreveré y subiré a verte si hace falta :)
Fuerza y honor.
7 mar 2007 | 09:53 PM
A dónde? qué miedo!
:P