Lucía ha tenido la bondad de rescatar el documento aquel por mí, y regalarme sus palabras, para que haga con ellas lo que me dé la gana. Ella es todo generosidad. Aquí algunos versos, los que más me gustan. Ole miniña.

Tengo el alma rota
y olor a pescado entre los dedos
aire caliente
aire frio y fotos grises

Tengo un sello a mi alcance y sin embargo
quisiera no tener que sellar nada más en la vida
los sellos son cerrojos

Mi corazon esta listo para salir de paseo
para caer, para rodar, para bailar al son de la música
para amar, para odiar, para ser

Sentada en una lata
me pregunto si mi comportamiento tiene sentido
seguramente no
pero quiero aprender a conducir

Lucía, eres grande. Sobre todo porque sé a qué lata te refieres cuando te sientas. Y tal y cómo tengo los riñones yo hoy, quizás la use también para encontrar inspiración. O para ocultarme un rato. Me voy a meter dentro de la lata. Espero no clavarme los punzones.