Tengo un bautizo esta mañana. No tengo ni idea de qué ponerme. Nunca tengo atuendo para este tipo de eventos. Luego voy directamente al infierno de la tienda (los sábados sube Satanás y lo llena todo de clientes petardos) y luego a ver si consigo mover a la gente para ir a un concierto. A todo esto estoy cansada, cansadísima. El pluriempleo cansa, amiguitos. Ayer me topé con Nick Furia en la entrada de la tienda. En cuanto pueda vendré y escribiré sobre platillos volantes. Las dos últimas frases no tienen por qué estar relacionadas.