Sí, ODIO, que es una palabra muy fuerte, dicen, pero cuando te despiertan en vacaciones mucho antes de lo que tu cuerpo pide, encaja perfectamente. Y suena hasta bien. Les odio. Y es que no sé a qué hora ha empezado a meterse en mi cabeza el pum pum pum pum que se oye al otro lado de la pared. Ya lo oía anoche, cuando intentaba dormirme. ¿Cuándo duermen ellos? Me hacen levantarme con dolor de cabeza y no me gusta desayunar ibuprofeno. Prefiero tostadas.

Coño ya.