Han vuelto. Y lo han hecho para quedarse. Yo que pensaba que mi madre habría tirado todos mis peluches en la mudanza, llego y me encuentro que ha trasladado a la nueva casa a mis tres favoritos.

Reencuentro

Mi super koala Mateo, el cerdo Emiliano y la réplica en miniatura de mi primera perra, Biela. Se han venido conmigo a la capital y están un poco desorientados, pero creo que felices, al fin y al cabo. Yo estoy regresando a la infancia con una sonrisa de oreja a oreja.

Más chismes para mi habitación. A este paso voy a tener que autonominarme y abandonarla, para que ellos acampen a su gusto.

:)