Dos lomos de atún, con perejil, sobre una cama de cebolla en somier de sartén. Ya están a buen recaudo en mi tripa. Un plátano muy frío y muy verde en casi dos bocados. Un jersey de verano del que me había olvidado. Unos cuantos regalos. Unas cuantas pistas. Una cápsula de vitaminas. Baño limpio, pero sin barrer. Ganas. Planes. Tiempo. Amigos. Un nuevo destino: Landmannalaugar. Montañas de colores hechas fracciones por miles de ríos. Vámonos.