Hoy me siento ligeramente desenfocada, más bien desaturada. Me duelen los brazos y las piernas. Me pesan los dedos en las manos. Me dice alguien que estoy empezando a experimentar los primeros síntomas de la vida de escritor.

Casi

Yo creo que simplemente me falta algo, como unas cuantas horas de sueño, para empezar.