Plantaciones
Morirse de ganas no está tan mal. Es decir, tener ganas de algo, aunque no lo puedas disfrutar, no deja de ser un estado optimista, o al menos yo intento verlo así. De modo que, hoy por hoy, me muero de ganas. Sí. Y es frustrante, mucho. Pero tener ganas está bien, desear algo con fuerza, apretando los ojos, cruzando hasta los puños, luchando con todo lo que tengo a mano. Es una lucha en solitario, silenciosa, introspectiva. Leo algunos párrafos de un libro armónico, y anoto mentalmente lo siguiente:
Cuando todo parece estar perdido, cuando todo es confusión en nuestro interior, volver a crear algo fuera de nosotros, volver a crear algo vivo; por ejemplo, un semillero de pinos. El tiempo va pasando lento y doloroso, la prueba es dura, pero al final van surgiendo alineadas, una a una, las plantitas. De esta manera, todo nuestro desorden interior lo hemos traspasado a esa armonía pujante y joven, ordenada, de los pequeños pinos alineados.
Antonio Colinas, Nuevo Tratado de Armonía
Y yo no puedo plantar pinos, pero al menos tengo una maceta pequeña, con muchas margaritas que se traducen para mí en ganas, en mi balcón. Y me resulta muy duro, porque hay que estar pendiente, ser paciente, respetar su crecimiento, verla respirar. Y si quiere crecer crecerá, a mi lado. Y si quiere dejarse morir, sentiré su muerte, me dejará un vacío, seguiré adelante, poco más podré hacer. Eso sí, no voy a dejar nunca de regarla, de meterla en casa cuando el viento se ponga fiero, de sacarla al sol para que se despeje. Y la miro ahora, desde dentro, y la veo feliz, radiante, aunque el sol haya vuelto a esconderse hoy, de nuevo. Aunque me entren ganas de meterla conmigo en casa, muy cerquita, y repartir besos en cada hoja.

27 may 2007 | 07:27 PM
Ves, eso tenemos que hacer contigo, margarita...y sobre todo, tienes que hacerlo tú. Me alegro de que el tratado armónico, sirva para algo.
Besitos.
27 may 2007 | 07:28 PM
Gracias por regalármelo, Hong koney.
:)
27 may 2007 | 08:06 PM
hay gente que dice que los árboles y plantas crecen muy lentamente, pero no estoy de acuerdo. Cuando tenía 12 años me dieron una semilla de un tipo de encina, la puse entre algodones húmedos, la vigilé día a día hasta que pude trasplantarla a una maceta y de ahí a mi jardín. Ahora puedo dormir la siesta bajo su copa. Casi tres metros y medio de un orgullo de jardinera satisfecha...
cuida tus margaritas, pueden llegar a ser muy grandes...
bicos
27 may 2007 | 08:09 PM
Eso quiero, margaritas grandes, enormes, tener que trasplantarlas incluso, de lo grandes que se pongan. Que lo llenen todo, estas margaritas. Eso quiero.
Bicos pa ti, guapa.
pd: envidio tu encina, pero eso es lo normal el mí, envidiosa de los que puede tener naturaleza alrededor, que es una.
27 may 2007 | 08:20 PM
lo que pasa que lo queremos todo, yo te envidio ese ajetreo de gran ciudad en movimiento, asi de acaparadoras somos, siempre pidiendo algo más....
bicos
27 may 2007 | 08:26 PM
Desde luego, unas petaradas, somos.
:P
28 may 2007 | 08:16 PM
Mmmmm, inquietante...
I love you all!!!!
Fuerza y honor.