Tiovivo
Arriba, abajo. Al bajar, un incómodo agujero. Al subir, la maldita sensación efímera. Y la soledad, que cura y escuece. Llenar cajas. Vaciar depósitos. Hablar demasiado, callar prudente. Dibujar un mapa, llenarlo de estrellitas de colores, flechas rojas, puntos importantes. Volver a encender el radiador, tiritar a ratos, esconderme.
Margaritas. Me quiere, no me quiere. Café. Palabras. Infusiones calmantes. Tomármelo deportivamente, desentrelazarme, intentar no ser tan adhesiva, tan hecha del velcro. Jugar a que conozco mis posibilidades. Romper el hielo. Mirar a los ojos. Mirar al suelo. Escribir sobre un árbol. Dibujar lo de dentro.
Atesorar, como un bichito, cada muestra. Y sentarme, con una cesta a medio llenar, bajo la sombra de algún gigante, a esperar la vida, como agua de mayo. Apurando motores, quemando embragues, desgastando ruedas.

27 may 2007 | 02:22 PM
AY hija!
no lo podía evitá
la ponnografía domina mi vida
:P
besos bella escritora de ocho manos (tentáculos!!)!!
27 may 2007 | 02:27 PM
Un beso, zebroso!
27 may 2007 | 05:24 PM
lo leo y lo que parece inconexo tiene de repente mucho sentido, es lo más natural del mundo... como me gustan estas perlas tuyas, atemporales como las imágenes de las fotos...
;)
27 may 2007 | 05:31 PM
Sí que tiene sentido, en el fondo, muy en el fondo. Me alegro mucho de que te guste, guapa.
28 may 2007 | 08:23 PM
Pues yo no lo entiendo, pero como dicen los Gigatrón, si algún día me averío, nena, no derrames gasolina por mí, estaré en algún hangar de la NASA ajustando mi potencia a tu chasis de colibrí!!!
Fuerza y honor.
28 may 2007 | 10:03 PM
Tú hablar idiomas que yo no conocer...
28 may 2007 | 11:17 PM
Os falta culturilla musical, es sólo eso xD
Fuerza y honor.