Mujeres
Maite es estupenda. Es lo que lo resume, yo creo. Sencilla, resuelta, simpática, natural, cercana. Un gustazo. Ahora estará en el tren, como a ella le gusta. Qué guapa es. Y Honey cada vez me gusta más. Íbamos las tres en tonos rosas y morados. Cenamos de puta madre en el mismo sitio que aquella vez. Pero no nos comimos las hormigas. Eso sólo lo hacen los valientes. Y yo, de valiente, algo, pero no uso la valentía para comer insectos precisamente.
Luego unos mojitos en un sitio en el que había que abrigarse, bajo un vendaval de aire acondicionado. Maite intentó colársela al camarero, involuntariamente, aunque hubiera estado bien, que le dieran las vueltas y todo. La puerta era de las que se abren cuando pasas. Antes entramos en un sitio bastante decadente, nos dieron la carta y decidimos que no. Vinieron dos amigas de Honey, que ya las conocía de otras veces, y que me caen cada vez mejor. Hicimos fotos, nos reímos, me sinceré con Honey, y me sentó de puta madre.
Luego fuimos a aquel otro sitio de aquella otra vez. Me acuerdo bien de aquella otra vez. Me acuerdo muy bien. Bailé como una loca, durante varias horas, lo necesitaba. Me encanta bailar. Y también necesitaba una noche de mujeres. Como el comer. Un negro enorme me dijo que me movía rápido, que bailaba bien. Otro negro enorme me reñía porque fumo demasiado. Le di las gracias al primero e ignoré al segundo. Hicimos más fotos. Me lo pasé de puta madre. Me lié hasta las seis de la mañana. La música era perfecta. Cerveza, vino, mojitos, gintonics. Borracha, un poco, lo justo. Lo entendí cuando me tambaleé al llegar a casa. Y lo he entendido esta mañana, aunque la resaca es llevadera.
Ahora es medio domingo, recibo fotos, hablo por teléfono, me disculpo, me explico, vuelvo a hablar con la Honey, en varios formatos. Comparto. Me muestro. Sienta mejor que nunca, lo de compartir. Me pongo música, una camisetilla y unos calzoncillos de superman. Con la ducha se me va la mitad de la resaca. Con los tallarines vuelven las ganas y las energías. Estoy deseando que llegue el lunes.

10 jun 2007 | 08:00 PM
por lo visto ha sido un fin de semana de buen rollo general; de buen rollo y resaca, claro...
:)
10 jun 2007 | 08:48 PM
tú también saliste por ahí? ole!
10 jun 2007 | 09:14 PM
yo... yo.... mañana cuando deje de oir un run run en mi cabeza igual escribo algo
;)
10 jun 2007 | 09:26 PM
jeje, ánimo con la cabeza, a mí los dolores gordos y los zumbidos se me han acabado pronto, menos mal.
11 jun 2007 | 03:04 PM
Heeyyy, guapa, qué gustazo, el gusto fue mío.... Fue una noche, un finde, un mini viaje, de puta madre. Yo también necesitaba una noche de mujeres; un fin de semana por ahí; unas horas largas de compartir; y lo que lo hizo todo más de puta madre fue hacerlo con gente estupenda y conocer a más gente estupenda. Me gusta cuando conecto. Me gusta cuando conozco a gente que noto que tiene ese "no sé qué" especial. Y, esa noche, todas lo teníamos.
Me alegro de que tu resaca fuera llevadera... que te apeteciera el lunes es el mejor síntoma!! ;-)
Un beso, guapa!
11 jun 2007 | 03:09 PM
Besazo guapísima!!
:)
11 jun 2007 | 04:08 PM
Si no lo hacemos ahora, cuándo se supone que lo haremos?
Contad conmigo para la siguiente noche de "chicas", eso sí, si me hacéis ir en tonos rosas me voy con tutú!!!
Fuerza y honor.
11 jun 2007 | 04:10 PM
Dios mío, qué imagen. Tú con tu tutú (tururú). XD
11 jun 2007 | 07:07 PM
Achilipú!!!
Fuerza y honor.