—¡Mira! Va a empezar la semana.
—Pero si empezó ayer, ayer fue lunes.
—Bah, lunes, lunes. Empieza hoy.

Aunque ayer fue un buen día. Al final, sí que sí. Tengo nuevos deberes, tengo nuevas ganas. Le grabé un vídeo a Lucía mientras se maquillaba, con la tienda a medio cerrar. Cada vez que lo veo me río a carcajadas. Es tremenda. Dice cosas como "el colorete te da la vida" y se parte de risa. Repasa la tarde que hemos tenido, de mucho hablar, de apoyo mutuo, de lágrimas fáciles que se convierten en risas tontas. Luego nos fuimos andando hasta Cibeles, hablando del amor, de acompañarse, del paseillo de la vida, de lo bonito que está todo. Nos aplicamos varios consejos de guerra, nos dimos collejas la una a la otra y elucubramos cómo hacer para ir el jueves al estreno de la obra de su chico. Hoy le voy a llevar un vestido precioso, que yo ya no me pongo, para dejárselo por tiempo indefinido si le queda bien. Y seguro que le queda bien. Tiene su nombre el vestido. Luego por la noche me mandó un mail, que estaba bebiendo una copa de vino sin cenar, que no había nadie en casa y que aprovechaba para mandarme fotos. Yo hice lo propio pero se jodieron los envíos. Mis fotos son muy pesadas. Le pedí permiso para publicar alguna. Son de otro día, quizás de nuestro primer día juntas, la semana pasada. Ella poniéndose más guapa de lo que es y yo haciendo el tonto (tontísima) cuando fui a recoger el disfraz de SuperMario. Las fotos son de su cámara, la compró de segunda mano y mola un montón.

Mírala, si es que te dan ganas de pegarle gritos de lo guapa que es.

Rogamos no hagan demasiados comentarios hirientes. Lo que tengo en el brazo es pintura, verde, re-verde.

Y hoy de nuevo, la suerte de tenerla cerca. Y a trabajar. Y a hacer caminitos de palabras en la cabeza. A respirar mejor como si me hubiera dado unos vapores, de aquellos que me hacía respirar mi madre cuando era pequeña y estaba congestionada. Metías la cabeza debajo de una toalla y ponías la nariz dentro de una cacerola que te llenaba de vapores intensos hasta la última idea recóndita. No me gustaba. Pero los vapores de agua que utilizo ahora son otros. Son intensos también, pero no me provocan claustrofobia. Hoy va a ser un buen día. Tengo mucho que escribir.

¡Buenos días!