En cierto modo es como sentirse morir. O desaparecer. Eso es: desaparecer. Parece como si los ojos se te desprendieran de la cara y las manos se convirtieran en las manos de otro, y entonces tú piensas ¿qué me está sucediendo?, y mientras tanto el corazón te late dentro una barbaridad, no te deja en paz... y por todas partes es como si algunos trozos de ti se desprendieran, ya no los sientes..., en resumen, que estás a punto de desvanecerte, y entonces yo me digo tienes que pensar en algo, tienes que mantenerte aferrada a aun pensamiento, si consigo hacerme pequeña en ese pensamiento después todo pasará, sólo hay que resistir, pero lo cierto es que..., eso es de verdad el horror..., lo cierto es que ya no hay pensamientos, en ninguna parte en tu interior, ya no queda ni un pensamiento sino sólo sensaciones, ¿comprendéis?, sensaciones... y la más grande es una fiebre infernal, es un hedor insoportable, un sabor a muerte aquí en la garganta, una fiebre y una dentellada, algo que muerde, un demonio que te muerde y te hace pedazos, una...

Disculpad, señor.

Sí, hay veces en las que es mucho más... sencillo, es decir, me siento desaparecer, es cierto, pero dulcemente, poco a poco..., es la emoción, el padre Pluche dice que es la emoción, dice que no tengo nada que me defienda de la emoción, y de esa forma es como si las cosas entraran directamente en mis ojos y en mi...

En mis ojos, sí.

Alessandro Baricco - Océano mar

(Bravo)

Ya terminé el libro. Me ha gustado mucho. De nuevo tengo muchas esquinas dobladas, aunque al final me parece un poco descontrolado. Pero mola, es mar, olas y viento. Habla de cosas que me importan, que comprendo. Cuando leí esto, yo estaba desapareciendo, en la cama, desvaneciéndome. Tenía un mal día, creo recordar. Fue de gran ayuda que una niña me explicara así las cosas. Ahora sólo tengo eso, la emoción, y todo entrándome en los ojos directamente. En mis ojos, sí.

Todo va a ir bien.