Voy a jugar a ser tundra porque me gusta como suena. En mi cabaña recogida, con mi cobijo y sus dos brazos. Me levanto con la sonrisa satisfecha, porque a falta de palabras, equivalencias. Soy lo mismo, estoy dicha, soy articulada. Voy a jugar a maquillarme, a vestir párpados, morder la fruta, a gritar bien alto. Sin que nadie me oiga. Con los ojos cerrados.

Farewell and goodnight