Calamares a la romana, albóndigas de mero, duelos y quebrantos, cervezas para tres, ensalada de melón, tabukis al queso (¿tabukis? ¿kibukis? ¿batukas? no me acuerdo, eran filetitos rusos al fin y al cabo), filloas rellenas de helado con chocolate fundido, crema de limón. Todo para compartir, en el centro de la mesa.

Filloas rellenas de helado

Feliz cumpleaños por adelantado, una camisa muy bonita y un cuento de miles de colores. Y el amor de los otros. O quizás debería decir "el mor". Da gusto verles contentos. Las carantoñas, las bromas privadas, la tontuna.

Ignacio el criajo

Pelayín

Y mi vestido de lunares grandes, muy rojos. El que no me atreví a ponerme el año pasado porque me resultaba muy exagerado y me sentía insegura con él. Porque llamaba mucho la atención. Quizás he perdido la vergüenza.

Todo para el centro

Cómo quiero a mi hermano, ay madre. Y las cosas le van bien, y eso es motivo de sobra para celebrar, lo que sea, cuando sea, como sea. Porque se merece lo que tiene y mucho más. Porque es la mar de guapo, claro que sí. Estoy orgullosa de él.