Empecé y terminé un libro que me regaló mi compañera de piso (gran acierto, Pau, me ha encantado), un paralelismo entre miedos infantiles y hechos inexplicables, soledad, confusión, cosas universales. Todo contado por un crío, y con el viejo raro andando sin parar. Y alicientes en forma de bicicleta. Me ha gustado mucho. Lo terminé anoche, un poco febril que estaba yo, y lo doté de significados y revelaciones que ahora mismo no recuerdo. Típico.

He estado levantándome desde hace más de una hora, desde un portazo hasta la enésima alarma del móvil. Tengo una maleta que hacer. Tengo hambre y nada en la nevera. Queso fresco y pan. Eso va a ser. El catarro sigue ahí, dando por saco, pero supongo que un poco más llevadero. La garganta no duele tanto, ahora sólo carraspea sin permiso, se convierte en tos y sobre todo lo que pasa es que soy un moco. Aparte de eso, somnolencia, los espidifenes y demás, que me dejan fatal, y me dedico a arrastrar el sueño por la cara llena de marcas de las sábanas. Me froto con el sueño, la almohada, el cojín con la flor gigante. Y me miro en el espejo y tengo el pelo a lo afro, aunque no sea rizado.

He soñado muchas cosas. Que robaban de todo en mi casa, la de Sevilla, y yo llegaba y llamaba a mi padre y me cogía un tipo que por lo que parecía había secuestrado a toda mi familia y yo le gritaba y le insultaba y le exigía respuestas y él me decía algo así como "claro putita, grítame, me lo merezco, soy de lo peor". Y el caso se quedaba sin resolver, creo. Un asco. Y he soñado más cosas, como con palabras escritas y pronunciadas a viva voz, pero eso lo sueño muchas veces.

Y las vueltas en la cama, abrir los ojos, levantarme, mirar, volver a acostarme, volver a dormir, el calor, pensar que este colchón tiene el lado fresquito hacia abajo, los mismos sueños (los de las palabras), y el viejo que no deja de caminar hasta que camina bajo el agua (lo siento, spoiler) y desaparece, todo menos su sombrero de paja, que flota... Y entonces digo, venga, vámonos, y pienso, sí, en la frase del día.

Mañana me voy.