Reciclaje
Pues la compra hecha, el mercado está vivo. Creo que se me olvidan cosas pero pienso que mañana por la mañana también puedo ir. Todavía estoy de vacaciones. El lunes me toca empezar. De nuevo. La tienda. La oficina. Escribir. Bueno, más que escribir, transcribir. Tengo un jaleo de ideas piándome en el oído. Tengo que rescatar del cuaderno las hojas que he ido llenando estos días. Tengo trabajo por delante. Y no sólo ese trabajo, sino mucho más, del otro. De otro nivel, otra categoría. Y que estoy un poco acojonada no es ningún secreto. Y que me siento bastante diminuta creo que incluso salta a la vista. Aunque me tenga que poner a régimen.
El moreno que me traigo (el de mi piel, digo) es más moreno en brazos que en cualquier otro sitio. A ver cuánto dura. La ropa que saqué de la maleta, limpia, olía a mar, aunque sólo haya estado en una balda de un armario. Y Sevilla, también era mar. A pesar del calor. Y tengo un amigo que se va a Guatemala un año. Y amigas que siguen estudiando pero les queda poco. Y voy a hacerme una lista de cosas que hacer, pero para hacerlas despacio. Ordenar papeles. Tirar todas esas cartas del banco, de hace ya casi tres años, que no me sirven para nada. Han puesto un contenedor de papel debajo de mi casa. Ubicar contratos y nóminas, tenerlo todo localizado y ordenado. Hacer purga de ropa. Y mercadillo. Creo que lo que deseche lo voy a poner a la venta. Tengo tantas camisetas que es matemáticamente imposible.
He comprado cadera de ternera a la pimienta. No sé si estará buena. La acompañaré con ensalada. Tengo un libro para leer (y otro para aparcar, de relatos, que se puede coger más tarde, o durante, qué más da), regalo de mi hermana. Uno cortito, veraniego, entretenido, según ella. Las pastas del libro son rojas. Mi cama sigue siendo cómoda. El ventilador sigue girando. Las margaritas, momificadas. Creo que tengo más de mil fotos. De mis vacaciones. Haré una exposición en el bar, cuando vuelva.
Hoy voy al Summercase. Eso está bien. Me pondré algo fresquito. Y la cámara cargada. Me voy a poner el último de Sunday Drivers, que es el primer concierto hoy, sobre las siete. Es un disco feliz. Rainbows of colours, la primera canción. Pues eso, empatizando con la música, que es gerundio. Quiero estar contenta. Quiero ser contenta. Contentarme. Contenerme. No, mejor ninguna de las dos. No contentarme, buscar lo que me haga feliz. No contenerme, porque como bien me dijo una que yo me sé "the caution blocks you from the wind", y yo no quiero que nada me bloquee del viento, que nada impida que llene mis pulmones. Lo malo es que ahora mismo, no sé. No sé muy bien cómo estar, ni cómo sentirme, ni cómo actuar. Tendré que sentarme a ver. O levantarme. O tumbarme boca abajo, en mi cama grande.

13 jul 2007 | 01:41 PM
Así, con energía... A pasárselo bien en el Summercase... Y, luego, al lío...
Yo también tengo que hablar contigo de trabajo, a ver si te sigue interesando la propuesta que te hice hace unos meses de montar mi próxima peli.
Me interesa tener una visión femenina en el tinglado.
Un besote y a disfrutar.
13 jul 2007 | 01:45 PM
Hablaremos de negocios pues!
Tinglado es una gran palabra, ya que la mencionas.
Besitos, a ver cuándo nos vemos, guapo.
13 jul 2007 | 07:48 PM
buffffffffffffffffff
14 jul 2007 | 02:38 PM
Qué significa buf con tantas efes?