Las posibilidades
El dragón, la nave espacial, las cosas a carboncillo, las piezas, boca arriba. Lo que cuelga, en esos marcos. Quiero hablar y al mismo tiempo callármelo todo. No sé sentir, ni pensar, ni hacer. Hace muchísimo calor aquí dentro. Pero en el fondo, estoy fría. En continua búsqueda de permeabilidad, en continuo síndrome postvacacional. Y con esta extraña e inconveniente soledad. No sé distraerme, ni abstraerme, ni tomar distancia porque estoy cerca. Muy cerca. Y tengo un cuaderno rojo (y otro plata), con puertas de tela, y un cordón que las cierra. Quiero llenarlo de palabras y regalarlo. Me viene de pronto el bajón, las paredes que encogen, el techo que se me viene encima, las posibilidades. Y yo tengo los brazos doloridos, de aplaudir, pero muchas ganas de perder los papeles, tirarlos por la ventana, para que vuelen donde yo no puedo volar. Me falla el viento. Estoy de cuerpo presente. No me permito descansar. Y se me va la vida, comiéndome las uñas. Igual es porque hoy no he oído música en todo el día.

16 jul 2007 | 01:03
Pues eso, posibilidades, y no todas llevan a que te sepulten los escombros de una habitación que no deja de menguar... mañana doleran menos los brazos, igual consigues equilibrar eso del frío-calor corporal y hasta no necesitas descansar porque hay demasiadas cosas fantásticas por hacer.
bicos musicales (para compensar tanta falta de música)
16 jul 2007 | 01:13
Pues a ver, a ver... La vuelta es dura.
Gracias por los cánticos, guapa.
16 jul 2007 | 01:17
anda, duerme y descansa. Vete a saber qué te da por soñar hoy. :7)
16 jul 2007 | 01:18
Espero no soñar nada, porque con el batiburrillo que tengo aquí dentro, mala cosa.
Besitos guapa!
16 jul 2007 | 12:54
Nunca supe ningún consejo. Pero te mando un beso muy fuerte.
16 jul 2007 | 01:22
Me sobra, con tu beso, guapa.
:)