Tablas

Pasarela de tablas. Sol. Camino por hacer. De vuelta. De ida. Ya no lo sé. Vuelvo a mi vida y a la vez me voy. La arena es difícil. Quema. Pero hay que hacerlo, toca, porque no puedo quedarme en el mar, porque ahora estoy donde estoy, en el asfalto y en el humo. Entre ladrillos. Nada de paredes encaladas. Estoy aquí, aunque no estoy en ninguna parte. No me veo. Quizás estoy flotando, pero no de felicidad. Floto en el aire por indeterminación. Respiraciones automáticas. Menos mal que no hay que pensar. Me quedo quieta. Resolvemos como podemos. Y el camino, sea de ida o sea de vuelta, si se hace acompañado, se agradece. Es más fácil andar deprisa si se está cabreado, si se tienen motivos más concretos. Eso llevo pensando semanas. Pero tiene su lado bueno, andar despacio, cuando te llevas bien con quien camina a tu lado. Así que palante. Venga el viento de donde venga.