Le sobran mangas a mis brazos, o quizás sea al revés y tendría que cortarme las manos, para dejar de sostener estas mangas, y que se cayeran al suelo derrotadas, y que allí se quedaran, una vez más, pero como si esta vez fuera la definitiva. Voy a hacer un mercadillo con todo lo que me sobra. No sé si alguien podrá darle uso a tanto trapo roto, a tanta manga estrecha. Pondré precios baratos, para aumentar posibilidades.