Pondré la lavadora, la tenderé cuando termine, iré al supermercado, colocaré la compra, cogeré algo de la nevera y lo masticaré a la hora de comer, cumpliré con mi turno de cuatro horas. Pasará el sábado hasta que sea domingo. Y luego el lunes, y así sucesivamente. Podría ser automática. Me quedaré quieta, fumaré un cigarro tras otro. Ganaré dinero y gastaré dinero. Iré de un lado a otro. Palpitando en silencio. No sé quién soy.