"Conócete, acéptate, supérate", lo dijo un griego, o un romano, a mí me lo dice una amiga. Cojo papel, tinta. De las mejores calidades. Igual tarda en venir la inspiración. No sé cuánto. Pero tengo una buena mesa en la que apoyarme, con muchas patas, de madera tosca, imperfecta, pero grande y fuerte, aunque a veces parezca que se cae, o que está coja. No voy a dejar de hablar, pero esta vez voy a escucharme.