Escribo menos porque estoy triste. Y sólo escribo cosas tristes. Y no me gusta estar triste. No me gusta nada de nada. Por eso el último post era alegre, estaba animada. Ahora lo miro y no funciona demasiado. Me viene en plazos cortos, el ánimo. Pero no quiero escribir cosas tristes. Me siento vulnerable. Un coñazo de tía. No quiero regodearme, es como si no quisiera hacerlo oficial. Las escribo, las cosas tristes, pero no aquí. Si mi madre lo lee, me llamará preocupada. Bueno, ella me llama preocupada de todas formas. Le digo que no se preocupe y ella me dice que se preocupa si le da la gana. Claro, es una madre. Una madre de lo más empática y guapa. Y hace un rato mi hermana me ha dicho que confía en mí, que soy grande y que no me dice nada más porque sabe perfectamente que puedo yo sola. Sola. Mi padre me dice que espera que siga bien, más o menos, pero bien, en un comentario con seudónimo. Me acuerdo de aquello que siempre me dice de "la mierda bajo control". Y la tengo más o menos controlada, sí. Pero sigue siendo un montón de mierda. Siempre he sido una llorica, pero antes era más permisiva conmigo misma. Ahora no puedo soportar estar así y a la tristeza en sí misma se le suma mi autocastigo, mi urgencia, mi impaciencia. Y claro, así tengo el cuello tan rígido, la espalda tan llena de pelotas, la cabeza que es una sopa.

Podría hablar de que la carne picada se me pega en la tabla de madera, de que el otro día casi salgo ardiendo, del niño que quería comprarme un reloj con noventa céntimos, de que me tomé unas cañas con mi amigo Raúl y su tropa después de muchas invitaciones, de que insistí para que él me insitiera, de que la semana que viene me escapo a Granada, de gente con la que hablo, de cosas que oigo que merecen estar en un libro. Me encantaría hacerlo como antes, pero ahora no tengo esa facilidad. Veo cosas pero no me las guardo. O las miro pero no las veo. He perdido fuelle. Pero volveré a tener ganas, energías, fuelle, seguro. Claro que sí. Habrá que pasar la etapa, como sea. Y entonces estaré lista para escribir, la novela, el blog, las notas en cuadrados blancos. Todo lo que se pueda.